Ansiedad

Astraptesfeulgerator - Mariposa relampagueante. Foto Liced Zapata Mazo
Astraptesfeulgerator / Mariposa relampagueante. Foto Liced Zapata Mazo

Ansiedad

El filosofo Baruch Spinoza (1980) nombró las emociones como afectos y;
Por afectos entiendo las afecciones del cuerpo, por las cuales aumenta o disminuye, es favorecida o perjudicada, la potencia de obrar de ese mismo cuerpo...
Así pues, … entiendo por «afecto» una acción. (p. 124)
Spinoza (1980) también clasificó la alegría, la tristeza y el apetito/deseo, como las emociones primarias, de las cuales surge el gran abanico de sentires con sus matices e intensidades.

Hoy día ubicamos las emociones en el cuerpo, como procesos bioquímicos que se generan de la interacción del bicho con el entorno, en un contexto de relaciones, y de las que concluimos que no hay emociones buenas o malas, pues éstas nos posibilitan unas u otras acciones; por ejemplo:
La ansiedad, no nos posibilita centrarnos en el aquí y el ahora, estar en tranquilidad en el presente que se está; pero sí nos posibilita planear, anticiparnos ante la incertidumbre y los posibles futuros pre-visualizados.

Astraptesfeulgerator / Mariposa relampagueante. Foto Liced Zapata Mazo
Astraptesfeulgerator - Mariposa relampagueante. Foto Liced Zapata Mazo

¿Cómo surge la ansiedad?

Toda emoción surge en un contexto de relaciones que la gatillan; la ansiedad puede surgir ante un estrés prolongado, experiencias traumáticas, cuando nos preocupamos por el futuro y/o le tememos a lo desconocido; generando un estado de disconfort, malestar e incomodidad.

¿Cómo es un estado ansioso?

La ansiedad, como toda emoción, es un modo de acción del cuerpo que se manifiesta en la conducta, por ejemplo:
  • Nivel bioquímico: La adrenalina y la noradrenalina aumentan la presión sanguínea y el ritmo cardiaco; desviando el flujo sanguíneo del sistema gastrointestinal hacia los músculos, acelerando el tiempo de reacción.
  • Nivel cardiaco: El ritmo cardiaco aumenta la frecuencia respiratoria, desencadenando hiperventilación, de manera que se proporciona más oxígeno en la sangre, preparando el cuerpo para avanzar o retroceder.
  • Nivel muscular: Tensión muscular en áreas como cuello, hombros y la espalda; puede generar dolor de cabeza y espasmos musculares.
  • Nivel motriz: Movimientos cortos y repetitivos, nerviosos e inquietos.
  • Nivel expresivo: Gestos faciales tensos, mirada inquieta o con evitación del contacto visual; movimientos como tamborilear con los dedos, mover las piernas de manera frenética o caminar de un lado a otro.
  • Nivel lenguaje: Discurso repetitivo, pensamientos e ideas invasivas acompañadas de inseguridad e incertidumbre, causando preocupación excesiva, dificultad para concentrarse, irritabilidad, dificultades para dormir etc.

Aún así, la ansiedad puede manifestarse de diferentes maneras en diferentes personas y puede variar en intensidad y duración según la situación y las características individuales.

Astraptesfeulgerator - Mariposa relampagueante. Foto Liced Zapata Mazo
Astraptesfeulgerator - Mariposa relampagueante. Foto Liced Zapata Mazo

Tips para modular la conducta ansiosa

Existen formas creativas de modular las emociones, para la ansiedad se sugieren los siguientes ejercicios: 
  • Regula tu respiración: Inhala durante 4 segundos, reten el aire 4 segundos y exhala lentamente durante 6 segundos. Repite varias veces, hasta sentir tranquilidad.  
  • Observa las nubes: Sal al aire libre y observa al cielo, ve cómo cambia la forma de las nubes. Mientras lo haces, practica respiraciones profundas y deja que tus preocupaciones se disuelvan como las nubes en el cielo.
  • 'Stop' mental: Cuando sientas que la ansiedad está tomando el control, juega al 'Stop' mental: Cierra los ojos y visualiza un gran letrero de Stop. Di en voz alta "¡Stop!" y luego piensa en algo que te haga feliz o te relaje. Con la práctica, podrás detener la ansiedad antes de que tome el control.
  • Salta preocupaciones: Escribe tus preocupaciones en hojas de papel (Una hoja por preocupación). Luego, coloca tus preocupaciones en el suelo y organiza una carrera de obstáculos sobre ellas. ¡Camina, salta o baila sobre tus preocupaciones mientras las dejas atrás!
  • Práctica de gratitud: Haz una lista de aquellas cosas por las que agradeces, incluso en medio de la ansiedad. Puede ser algo tan simple como el sol brillando afuera o el sonido reconfortante de la lluvia. Agradecer ayuda a cambiar de enfoque y encontrar tranquilidad.

Recordemos que toda emoción surge en un contexto de relaciones que las gatillan. Así que, ¿Cuáles emociones surgen en tus relaciones con los otros? 

Referencias

SPINOZA, Baruch. (1980) Ética demostrada según el orden geométrico, Ediciones Orbis, S. A. Madrid: Editora Nacional.

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