La espontaneidad de las emociones

Anorí - Colombia. Foto Maria Antonia Tabares
Anorí - Colombia. Foto Maria Antonia Tabares 

La espontaneidad de las emociones

Entendemos por emoción todo aquello cuanto sentimos; y todo cuanto sentimos, lo sentimos en el cuerpo; por tanto, tristeza, alegría, apetito, etc. Son palabras que describen una emoción, estado o sentir corporal.

Así, por ejemplo, cuando sentimos alegría; nuestro cuerpo adopta una postura erguida, los hombros se van hacia atrás, el pecho se abre hacia adelante, los músculos se relajan, la respiración es más profunda y fluida; la expresión facial refleja una sonrisa, las cejas se elevan ligeramente, los ojos son brillantes con los extremos arrugados, la voz adquiere un tono mas alto, etc. Y a nivel celular, el sistema nervioso aumenta la generación de dopamina, serotonina, oxitocina y endorfinas; además disminuye la producción de cortisol; etc.

O, cuando nos sentimos tristes, el cuerpo adopta una postura encorvada, los hombros son caídos, el pecho se hunde, los músculos se tensionan principalmente cuello, hombros y mandíbula; el ritmo cardíaco es lento, la respiración es superficial o entrecortada; la cabeza desciende, los ojos se tornan vidriosos, la mirada es baja y desenfocada; los párpados superiores son caídos, las cejas se contraen y las puntas interiores se elevan; se ralentiza la digestión, provocando pérdida de apetito, náuseas, o malestar estomacal; y a nivel celular se produce mayor cortisol y se reduce la producción de serotonina; etc.
De manera que, cada emoción refiere a un estado corporal. (Maturana y Varela, 1984).

Ahora bien, cuando nos dicen "Prométeme que no te vas a enojar", ¿Puedo prometer que no me voy a enojar?, tal vez no; porque no controlamos lo que vamos a sentir, pero aún así, somos responsables de lo que hacemos con eso que sentimos. Por tanto, si me comprometo a no enojarme, y aún así, me enojo. ¿Cómo puedo modular mi enojo?, o sea, ¿Cómo modero mi repuesta corporal?, pues las emociones son espontaneas, mientras que, las acciones pueden ser autónomas.
Y tú, ¿Cómo te haces responsable de tus actos? 

Referencias

  • Maturana,  Varela, F., & Behncke, R. (2003). El árbol del conocimiento: las bases biológicas del entendimiento humano. Buenos Aires: Lumen.

Bibliografía

  • Mustaca, A. E. (2001). Emociones e inmunidad. https://revistas.unal.edu.co/index.php/psicologia/article/view/16129
  • Robles, O. (1957). La psicofisiología de la emoción. Revista colombiana de psicología, 2(1), 3-21. https://revistas.unal.edu.co/index.php/psicologia/article/view/32388

Comentarios

  1. Excelente tema, expresar nuestras emociones es algo natural, pero el saber cómo accionar, es decisión nuestra, sea para bien o mal. SAZ

    ResponderEliminar
  2. Las emociones se pueden volver en una situación sin control, en el momento que no tengamos inteligencia emocional para manejarlas. Es bien importante que estemos equilibrados y no nos dejemos manejar por ella, evitando malestares innecesarios en nuestra salud

    ResponderEliminar
  3. El sentir es de lo mas bonito que tenemos -o terrible, según como se vea-, sin embargo, es importante adquirir la capacidad de sentir con madurez e inteligencia ya que la emocionalidad en extremo es profundamente peligrosa..

    ResponderEliminar
  4. Que buen tema, muchas gracias por compartir tus saberes. Muy oportuno en hora buena.

    ResponderEliminar
  5. Las emociones hacen parte de nuestra estructura mental, y gestionarlas es nuestra responsabilidad para equilibrar el resultado de nuestros actos.
    Se pueden inducir con determinados pensamientos o acciones ej: un chiste, una combinación de colores o de olores, un estilo de ropa etc.
    Las emociones hacen parte del lenguaje no hablados y constituyen un pilar fundamental en la estructura de mi trabajo como Fotógrafo de retrato de marca personal para emitir mensajes.
    Es mi percepción sobre el tema

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¿Qué culpa tiene el gato?